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Mónica Casado, Expatriada de ULMA Architectural Solutions en Brasil

08/04/2013
“O tempo voa, como dirían los brasileños, y es que ya hace casi un año y medio que llegué a São Paulo. Desde mi punto de vista, el termómetro que te indica que el proceso de expatriación está siendo una experiencia positiva es el propio hecho de que cada día que pasa te sientes menos expatriada. Evidentemente, a este punto no se llega de hoy para mañana, existe todo un proceso que ocurre en varias etapas.

La primera fase, dura algo así como dos semanas, una ciudad nueva, un proyecto nuevo, una cultura nueva, un idioma nuevo, todos los días son una novedad y un descubrimiento, mil emociones se agolpan en ese corto  espacio de tiempo. Pasada esta primera etapa, empiezas a ser consciente de dónde estás, empiezas a vivir en  primera persona la ciudad, hasta este momento solo has llamado a casa para decir: qué grande es esto!!

El termómetro que te indica que el proceso de expatriación está siendo una  experiencia positiva es el propio hecho de que cada día que pasa te sientes menos expatriada.

Brasil es un país que ha exportado cara al exterior una idílica imagen de paraíso gracias a Río de Janeiro,  sus playas, el carnaval, sol. Pero Sao Paulo no tiene ninguno de estos elementos. Ciertamente, al llegar te  encuentras ante una ciudad increíble por su dinamismo, sus rascacielos, sus dimensiones, sus avenidas.

Es una metrópoli de la que los Paulistas se sienten orgullosos, por ser el corazón económico y comercial de  Brasil y de Latinoamérica, es la llamada “Nueva York del Sur”. Pero por otro lado es una ciudad que te desborda en el día a día por el tráfico y sus atascos permanentes (puedes tardar 3 horas en coche para ir a uno de los  aeropuertos de la ciudad que está a 25 km!), por el acelerado ritmo con el que vive la gente, debes acostumbrarte  a vivir con un nivel de seguridad ciudadana mucho menor que al que estamos habituados en Europa, te sorprenden los elevados precios de todos los servicios y productos, provocado por el rápido crecimiento económico de la ciudad  y del país.

Es también en este periodo en el que has de iniciar los trámites para obtener la residencia, sin la cual no tienes acceso  a ningún tipo de servicio, como puede ser tener una cuenta bancaria, tarjeta de crédito o tan siquiera contratar una línea  de teléfono, tienes que realizar la búsqueda de vivienda, en fin, temas que te generan preocupaciones adicionales y te obligan a dedicarle tiempo que te falta porque estás metida ya de lleno en arrancar tu trabajo.

En lo referente al entorno profesional, pasas en este periodo a entender cómo de complicado es Brasil dadas sus particularidades fiscales (la gestión de impuestos es una de las más complejas a nivel mundial), administrativas (es el país del mundo en el que las empresas deben dedicar mayor tiempo a trámites y gestiones de documentación), y con altas ineficiencias en logística (el puerto de Santos es uno de los de mayor tiempo de espera en la descarga y entrega de materiales del mundo).

La ayuda de Mondragon Brasil y de los negocios del Grupo ULMA que ya llevan tiempo aquí fue un gran apoyo para mí, ya que me  facilitó arrancar los procesos de constitución formal de la filial.

Debo reconocer que en esta etapa, contar con la ayuda de Mondragon Brasil y de los negocios del Grupo ULMA que ya llevan tiempo aquí fue un gran apoyo para mí ya que me facilitó arrancar los procesos de constitución formal de la filial, entendiendo el entorno económico, fiscal, laboral, regulatorio, legislación en el ámbito de importación y exportación, estructurando los procesos de pagos y cobros en los primeros proyectos que se habían ganado en Brasil. En esta segunda etapa las llamadas a casa son para decir: esto es demasiado grande!!

A los 6 meses sin darte mucha cuenta entras en una tercera etapa, en la que empiezas a hacerte a la ciudad, a la gente,  a sentirte más cómoda en el trabajo, ya entiendes algo más el idioma, para entonces ya has conocido otras personas  que están expatriadas como tú en São Paulo o que son del país, y que para ti, son tus amigos, porque al final del día, es  la gente con la que compartes las mismas inquietudes, ganas de conocer lugares nuevos, que te ayudan en cosas cotidianas  pero necesarias. Y algo muy importante, tus expectativas han cambiado y ya miras la ciudad como es, no como esperarías que fuera y eso te ayuda a disfrutarla.

En definitiva, en ULMA Architectural Solutions tenemos un reto por delante difícil y apasionante, tanto en la línea de Canales como  en la de Fachadas y Cerramientos. Difícil porque somos nuevos en un mercado inmenso, que todavía no conoce nuestros  productos ni nuestra marca. Apasionante porque las primeras obras conseguidas: Shopping Riomar, Shopping Salvador,  Edificio para la Federación de Comercio, nos dan confianza y referencias locales que podemos mostrar al mercado brasileño,  porque tenemos un equipo, 3 gerentes comerciales y un responsable técnico, todos con ganas de sacar el proyecto adelante,  y porque tenemos mucha experiencia en otros mercados y confianza en la calidad de nuestros productos.

En resumen, vivir expatriada en Brasil está siendo una experiencia personal con momentos difíciles y otros apasionantes, y un desafío profesional para toda la organización enorme, desafío del que tenemos la confianza que, trabajando con constancia y con mucho empuje comercial, vamos a ser capaces de sacar adelante.

Es momento de llamar a casa: Brasil o país mais grande do mundo!!!

Mónica Casado, Expatriada de ULMA Architectural Solutions en Brasil

Mónica Casado con una panorámica nocturna de la ciudad.